Checklist de sesión

Cómo analizar tus propias manos de póker después de una sesión: estructura de revisión y herramientas (2026)

La revisión de manos después de una sesión es donde se consigue gran parte de la mejora real del win-rate. El objetivo no es volver a ver una “mano espectacular”, sino convertir los historiales en correcciones concretas y repetibles: mejores decisiones preflop, rangos más limpios, menos fugas de tamaños de apuesta y menos decisiones emocionales. A continuación tienes una estructura práctica que puedes seguir tras cualquier sesión para que tu análisis sea constante y útil en 2026.

1) Crea un proceso de revisión repetible (para no perder el rumbo)

Empieza con una rutina simple que puedas repetir después de cada sesión: exportar manos → marcar manos mientras juegas (o justo al terminar) → filtrar las situaciones más valiosas → revisar en dos pasadas (triaje rápido y luego trabajo profundo). Esto importa porque una base de datos enorme no sirve de nada si tu revisión es aleatoria y depende del estado de ánimo.

La primera pasada es triaje. Recorre las manos marcadas y asigna a cada una una categoría: “error claro”, “spot ajustado”, “spot desconocido”, “tilt/disciplina” o “cooler”. Los coolers no son material de estudio salvo que sospeches un error estratégico en calles anteriores (por ejemplo, un cooler en el river provocado por un call dudoso en el turn).

La segunda pasada es trabajo profundo. Elige manos que sean a la vez frecuentes y costosas. Tu bankroll lo determinan situaciones comunes: ciegas entre sí, botes subidos en posición, defensa vs c-bets, probes en el turn y umbrales de bluff-catch en el river. Prioriza primero la frecuencia y después el impacto en EV.

Marcado y filtros: qué anotar cuando la mano aún está “fresca”

Marca las manos con un conjunto de etiquetas consistente. Mantén las etiquetas cortas y repetibles: “PF”, “Flop”, “Turn”, “River”, “ICM”, “Tilt”. La etiqueta no es el análisis; es un marcador que te ahorra tiempo cuando revisas la sesión.

Al marcar, anota la decisión sobre la que tenías dudas, no el resultado. Escribe: “Turn: duda entre apostar 60% o check” o “River: duda si pagar vs overbet”. Las notas basadas en el resultado (“perdí un bote grande”) crean sesgo y te llevan a estudiar el dolor en vez de las fugas reales.

Crea un conjunto pequeño de filtros guardados que encajen con tus partidas. Ejemplos: “bote 3-bet como agresor”, “defensa de ciega grande vs c-bet”, “bote subido OOP”, “river enfrentando apuesta tras fallar proyecto”, “botes tras squeeze”, “botes 4-bet”. Revisar los mismos filtros cada semana te da tendencias, no opiniones aisladas.

2) Haz el análisis técnico: primero rangos, luego EV y después notas explotativas

Una buena revisión empieza por los rangos, no por las líneas. Antes de juzgar tu acción, escribe qué puede llevar cada jugador de forma realista en cada calle. Usa tus propios charts preflop o tus tendencias de base de datos como punto de partida y luego elimina manos que dejan de tener sentido según avanza la acción.

Después, comprueba si tu tamaño de apuesta y tu línea encajan con la historia que cuenta tu rango. Muchas fugas no son “elegí mal la mano”, sino “usé un tamaño inadecuado para mi rango”. Ejemplos típicos: c-bets pequeñas en boards donde no tienes ventaja de nuts, u overbets en el turn cuando llegas con demasiadas manos de fuerza media.

Solo después del trabajo de rangos tiene sentido mirar salidas de solvers o herramientas de entrenamiento. Los solvers son excelentes para aprender umbrales y patrones, pero no son un juez de las partidas reales. Si tu pool está lejos de ser equilibrado, la mejor jugada puede ser explotativa. La clave es dejar por escrito el motivo de la desviación en una frase clara.

Herramientas en 2026: trackers, equity tools, solvers y entrenadores

Para el trabajo con base de datos, un tracker es la columna vertebral. Úsalo para importar manos, marcar manos, revisar sesiones y detectar fugas con estadísticas y desglose por posiciones. Tu objetivo es conectar un número con una decisión: “c-bet alta en el turn, barrel bajo en el river” no es solo una estadística, suele indicar que falta un plan.

Para comprobaciones rápidas de equity y coherencia de rangos, ten a mano una herramienta ligera de equities. No necesitas un árbol completo de solver para confirmar que un call en el turn es malo si no tienes outs suficientes y tus implícitas son pobres. Estas comprobaciones también entrenan tu capacidad de estimar equities antes de calcularlas.

Para trabajo a nivel solver, separa “comprobación puntual” de “crear una biblioteca”. La comprobación puntual es rápida: comparas tu línea con una base y escribes la razón de cualquier desviación. La biblioteca es más lenta pero poderosa: resuelves boards representativos y extraes reglas sobre tamaños, barreling y proporciones de faroles frente a valor. El objetivo es aprender principios, no copiar frecuencias mixtas a ciegas.

Checklist de sesión

3) Convierte el análisis en acción: registro de fugas, reglas y metas medibles

Si tu revisión no cambia lo que haces en la siguiente sesión, es entretenimiento, no mejora. Cada mano analizada debería producir al menos un resultado: un rango corregido, una regla de tamaño corregida, una nota explotativa para un tipo de rival o una regla de disciplina que evite repetir el error.

Crea un registro simple de fugas con tres columnas: “spot”, “error”, “arreglo”. Ejemplo: Spot: “defensa BB vs c-bet BTN en boards bajos pareados”. Error: “foldear demasiado frente a bets pequeñas”. Arreglo: “añadir calls con backdoors; subir algunas manos A-high con backdoors a veces”. Este formato es lo bastante corto para mantenerlo y lo bastante específico para aplicarlo.

Define metas semanales que sean medibles. No “jugar mejor el river”, sino “revisar 30 decisiones de river donde enfrenté apuesta tras pagar el turn” o “analizar 15 texturas comunes de flop y escribir una regla de tamaño por textura”. Metas medibles te mantienen honesto cuando la varianza es ruidosa.

Listas de control que evitan sesgos (y te ayudan cuando runneas mal)

Usa una lista de control corta para cada mano “ajustada”: (1) ¿Cuáles son los rangos? (2) ¿Cuál es la desviación más probable del pool? (3) ¿Qué manos se benefician de apostar vs chequear? (4) ¿Cuál es mi plan de farol entre turn y river? (5) ¿Cuál es mi umbral de bluff-catch si enfrento una apuesta grande? Escribir estas respuestas obliga a ser claro y expone lagunas de lectura de manos.

Añade un punto de control mental basado en hechos, no en emociones: “¿Estaba cansado?”, “¿Aceleré decisiones tras una pérdida?”, “¿Cambié tamaños de open sin un plan?”. Si lo registras durante un mes, suelen aparecer patrones: ciertas duraciones de sesión, tipos de mesa u horarios se asocian con tus peores decisiones.

Por último, mantén tus notas utilizables en mesa. Las notas deben describir tendencias y disparadores: “sobre-foldea al barrel del turn cuando fallan proyectos”, “check-raisea el flop demasiado ancho en boards mojados”, “apuesta pequeño en el river con valor fino”. Evita historias largas. Una nota corta que cambia una decisión vale más que un párrafo que nunca vuelves a leer.